El universo nos critica a voz
fría,
tu sonrisa hipnotiza aquel lugar oscuro y callado
cuando la llama se encendía
entre nuestros dormidos cuerpos.
Dos pechos en contacto,
dos brazos con torpeza,
dos mejillas suaves y muertas
unidas en el núcleo del dolor
que busca encontrar el
suspiro de un dulce ocaso.
Tus placidas palabras
intimidan mi oído
con sentimiento profundo y
sencillo
tu mirada perdida busca
aliento vivo
en una eterna mirada mía.
Quizás… en un capitulo de mi
vida estrellada
mi piel ya no llore y mis
ojos no se congelen,
o quizás… simplemente me
duerma eternamente
en un suave y lenta caricia
de un beso.
Angie Liz Acosta Mendoza.
Angie Liz Acosta Mendoza.